La buena musica se escucha mejor con una copa de vino

La buena musica se escucha mejor con una copa de vino y si proviene de un disco de vinilo, como podrás apreciar si clickeas en este vínculo: vinyl records value. Pues su supervivencia en la preferencia de los audiófilos y coleccionistas más exigentes, a más de 120 años de creados, resulta un primer e irrebatible argumento para seguir transitando los senderos melódicos por senderos plásticos.

Otro argumento es su decisiva utilidad para la música electrónica, campo melódico totalmente contemporáneo, muchas de cuyas técnicas, como el “slip-cueing”, “beatmatching” y el “scratching” dependen por completo del tocadiscos. Con los discos de vinilo, el DJ puede variar las posiciones de la aguja de manera manual, acelerar o desacelerar, o incluso revertir las direcciones del girado.

El disco surgió casi a la par de las primeras máquinas gramofónicas del inventor germano estadounidense Emile Berliner, competidor del fonógrafo de Edison y el grafófono de la Columbia, que empleaban cilindros de cera. Berliner propuso alrededor de 1894 unos primitivos discos de 5 pulgadas cuyos defectos iniciales fueron corregidos por su asociado Eldridge R. Johnson. La compañía pasó en 1901 a nombrarse Victor Talking Machine Company, cuya unión en 1930 con RCA devino en la conocida RCA Victor.